En esta sección informaremos de las Actividades Extraescolares que se realicen en nuestro Colegio.









¡Por fin nos vamos a Roma!!!!!!!!!!, pensé el jueves cuando estaba haciendo la maleta, pero cuando sonó el despertador a las cuatro de la mañana dije, no voy ¡qué sueño!!!!!!, pero bueno había que levantarse. Cuando llegué al aeropuerto estaba muy ilusionada, era mi primer viaje de fin de curso con los alumnos, que ya estaban todos allí con sus papás. Después de facturar todas las maletas enormes, que incluso alguna sobrepasaba el peso permitido, nos pusimos en marcha, y nos despedimos de unos padres risueños, al ver como sus hijos se marchaban de viaje al extranjero.
El viaje se nos dio fenomenal, pero la lluvia no nos permitió realizar los planes tal y como los teníamos pensado, pero no nos importó, con la lluvia en contra nos lanzamos a la calle. El primer día visitamos, entre otras joyas, el Palacio Barberini y la Fotana de Trevi, fue increíble ver el entusiasmo de los chicos cuando contemplaban estas obras. De ese día nos quedamos con una anécdota muy graciosa, pues en la fuente del palacio había un hombre un poco desequilibrado que bebía agua de la fuente y la escupía, mientras cantaba una canción.
El sábado amaneció un día estupendo, vimos la Villa Borghese, la Plaza del Poopolo, y la Plaza de España. Vimos todo lo que teníamos previsto, y les conté a los chicos como sus padres, en la reunión del viaje, habían dicho que ellos no iban a aguantar el ritmo de visitas que tenia previsto, pero estas predicciones no se cumplieron y vimos todo lo acordado. ¡Que falta de confianza ¡!!!!!!!
Iniciamos el domingo con la visita a la iglesia de Sant Agnese in Angore, donde escuchamos la santa misa, allí nos llamó la atención la presencia de gente acompañada por perros dentro de la iglesia. A continuación nos dirigimos al increíble Panteón, que nos sorprendió por su gran tamaño. De ahí nos fuimos a la Plaza Navona, para ver sus fuentes. La comida la hicimos en el Campo de las Flores. Después nos dirigimos dando un paseo al barrio del Trastevere, por el camino las niñas no pararon de hacer compras, sobretodo bolsos que luego nos enseñaban a las “profes” y también nos los comprábamos, ¡menudo gasto¡. En el barrio del Trastevere nos gustó mucho su original ambientación de luces y enredaderas, y sobretodo la iglesia de Santa Cecilia con su impresionante sepulcro. Tras esta visita contemplamos el Templo de Vesta y la mítica Boca de la Verdad. Agotados decidimos irnos a cenar.
El lunes la lluvia volvió hacer acto de presencia, esto provocó que tuviéramos que estar dos hora y media bajo una lluvia torrencial para entrar a ver los Museos Vaticanos. Durante la espera el agua nos chorreaba por la cara y los pantalones los llevábamos empapados, yo hubo un momento que desistí y decidí suspender la visita, pero los chicos insistieron pues tenían muchísimas ganas de ver aquella maravilla. Finalmente la lluvia paró, justo cuando entrábamos a los Museos. Por la tarde pudimos ver la Basílica y la Plaza de San Pedro.
El martes era nuestro último día, por la mañana algún gracioso o graciosa le dió por ponerse enfermo, lo que provocó que me tuviera que ir con ella al hospital y que los demás se quedaran de relax en el hotel. A media mañana comenzamos con los planes previstos y nos dirigimos al monumento de Víctor Manuel II, los alumnos me han pedido que os cuente que las profesoras fuimos “expulsadas” por un policía gruñón por nuestro mal comportamiento, mientras los alumnos tenían un comportamiento ejemplar. Lo mejor del viaje aun estaba por llegar, justo después de comer y de seguir haciendo compras nos fuimos al Coliseo, su grandeza y belleza nos causó una alegría visual.
Una vez terminada la visita volvimos al hotel, pero por el camino se me ocurrió invitarles a un crepe de chocolate, con la mala fortuna de que el sitio elegido tenía un camarero que nos entretuvo hora y media para hacer los crepes.
Ese día no salimos a cenar y nos quedamos haciendo las maletas en el hotel, el regreso a España estaba próximo.